Me siguen... (allá ellos)

lunes, 27 de junio de 2011

Adictos a la escritura - Banda sonora - "Morir de Amor..."


El proyecto del mes de Junio de Adictos a la escritura se titula 
"Banda Sonora"...
El ejercicio consiste en hacer un escrito, poesía o relato que deberá estar acompañado por una canción, sintonía o fragmento de alguna melodía... La elección del estilo, tanto del texto como de la canción es libre...
Aquí va el mío... 




e levanta todos los días emocionada, con la ilusión del día completo, con el anhelo de que la vida no sea una pesada carga...
Desayuna, conversa, trabaja y hasta convence a todos que sigue viva porque camina, come y respira...


Sin embargo Helena avanza por el mundo con la desdicha de saberse muerta en vida...


Hace mucho ya que él se ha ido... Lo amaba... Y lleva un agotamiento inexplicable en las caderas, es complicado de explicar, pero no pudo vencer la obsesión...


El intenso dolor con el que uno muere de amor renace con la misma magnitud ante la más diminuta evocación...


Y en algunos malos días, todas las altas ventanas se le antojan una salida por la que escapar corriendo y así huir al fin del insoportable tormento...

(play)



"La canción y el poema (morir de amor)"
Autor - Alfredo Zitarrosa
Intérprete - Soledad Villamil

martes, 21 de junio de 2011

Un mate y un amor... (porque somos argentinos...)


El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda: "¿unos mates?".
Esto pasa en todas las casas.
En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos, los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide.
Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes.
Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate.
Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos o con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates.
La gente pregunta, cuando no hay confianza: "¿Dulce o amargo?".
El otro responde: "Como tomes vos".
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas.
Siempre.
Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas.
Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da.
La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.
No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. 
Es querible la compañía.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: "Basta, cambiá la yerba!".
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliente, no?".
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir...

(Lalo Mir - Locutor y periodista argentino)


Peronistas y Radicales, partidos antagónicos que, podría decirse, han polarizado la política argentina desde la década del ´40...

jueves, 16 de junio de 2011

Este siempre fué su lugar...




-“Este es mi lugar...Ahora y siempre...” Respondió con profunda convicción de pertenencia.
- No es mucho "siempre"?...


Y no...
Siempre no es mucho...
Él talvez no la estaba entendiendo...

En ese lugar estaban sus flores,
había sobrevivido a sus tempestades
y dado golpes de osadía...

Había construido mantos invisibles
que abrigan sus anhelos.
Había soltado la carga... 

Regalado el perdón...

Liberado la risa...

Y guardado algunas lágrimas, por si acaso...



Allí estaba el arrebato de un nuevo Amor
Y la evocación del que no pudo ser...


Ahora y Siempre no es mucho...
Es todo...

“-¿Que tamaño tiene el Universo?” le preguntó al pensador...
-Tiene el tamaño de tus sueños...”


(REFRITO TUNEADO)

miércoles, 8 de junio de 2011

"Ya vuela el ángel hacia su paraiso soñado..."

(Para Miguel Angel S.)

El siguiente microrrelato fué presentado en el Iº Concurso "El Microrrelatista 2011", pero ya que ni figuré a los premios he decidido mostrárselos...
Me gusta mucho por varias razones...
Primero porque no estoy acostumbrada a escribir narrativa, mucho menos microrrelatos, que te ponen como consigna el límite en el número de palabras (en este caso era de un máximo de 100 palabras y cumplí con 99)...
Segundo, porque no suelo presentarme en concursos y en este caso en particular se presentó como un gran desafío que finalmente llevé a cabo...
Y tercero, porque está escrito con el corazón en la mano, está dedicado a mi gran amigo, brillante artista del makeup y magnífico compañero de trabajo Miguel Angel S., cubano de nacimiento, mexicano por adopción, quien perdió a su papá justito en la semana del Carnaval e inspiró estas letras...

Muchas gracias y espero que lo disfruten...



Antonio nació un martes de carnaval, al sur de la isla, en la tierra del perenne choteo...
Su madre lo parió bajo un devastador calor tropical.
Se escuchaba a lo lejos el cornetín y las carcajadas de las mascaritas mientras Antonio, su mujer y dos hijos dejaban la amada isla para siempre...
Cruzaron al continente, una ciudad, dos... Un país, dos...
La isla, bajo la mano férrea del dictador, no les dejaba volver...
Antonio partió el lunes, derrotado por una enfermedad que le comió la vida... Justito a tiempo para llegar a su amada Cuba y enterrar el carnaval...



jueves, 2 de junio de 2011

Ellas dos...



Una... La esposa, soberana de su vida y sus días, compañera y madre, hacía veinte años que habían unido sus destinos en un amor para siempre... Para siempre...

La otra... La amante, mujer novedad, risa fresca y fácil, momentos sin presiones ni “parasiempres”...

Los tres, por tres años, conviviendo en un torbellino de mentiras y engaños que lo volvía loco y las enloquecía a ellas...

Y llegó el momento en que ambas sintieron que debían tomar el toro por las astas... Un encuentro se hizo inevitable... Ninguna de las dos recuerda quien llamó a quien y se encontraron en un café... Lágrimas... Algún grito... Reproches... Amargas sonrisas y varias horas de sinceramiento... Cada una expuso sus errores, sus heridas, sus derrotas...

Finalmente, se despidieron en un genuino y doloroso abrazo...

Han pasado quince años de ese encuentro... Nadie entiende todavía muy bien que pasó... 

Pero se las ve tan felices juntas!!!!!!!